Conoce la historia de la comunidad de Patacancha en Cusco

Daniel Machaca Yupanqui

Mi nombre es Daniel Machaca Yupanqui. Tengo 36 años, estoy casado y tengo 5 hijos. Soy presidente de la comunidad campesina originaria de Patacancha, a 18 kilómetros de Ollantaytambo, a más de 3.800 msnm. Contamos con posta médica, colegio con inicial, primaria y secundaria. En mi comunidad somos 210 jefes de familia y somos un total de 800 habitantes en los diferentes sectores que tenemos. 

Hasta hace un tiempo no existía el término “olla común”. En nuestra comunidad conocemos la “minka” o el “ayni”. Así como nuestros ancestros, preparábamos merienda y se invitaba a los vecinos al estadio comunal. Además de alimentarnos, era una oportunidad para confraternizar. También celebrábamos las fiestas y los cumpleaños. Pero todo ha sido distinto con la llegada de la pandemia. Dejamos un poco de lado las celebraciones y empezamos a cocinar, pensando principalmente en nuestro bienestar día a día. Así nació nuestra olla comunal.

Estamos en una zona fría, donde no se puede producir maíz. Sembramos papa, oca, habas y ollucos. Ahora nos dedicamos a hacer trabajos comunales, como construir invernaderos, para poder sembrar otro tipo de verduras. Diariamente nombramos 10 voluntarios que cocinan en nuestra olla, varones y mujeres. Ellos hacen segundo, sopa y matecito. Los insumos salen de lo que juntamos, que es el resultado de la cosecha o de lo que podemos reunir en la feria comunal, donde intercambiamos productos de la ciudad con lo que tenemos.

Como somos de zona rural tenemos pocos ingresos económicos. No hay ingresos diarios. Trabajamos una vez al año nuestra campaña de papa, la vendemos y con eso debemos mantener a nuestra familia hasta el siguiente año. Debido a la pandemia ya no podemos cobrar lo mismo que antes por una arroba (11,5 kilos) de papa, así que se hace más difícil conseguir mejores productos para nuestra alimentación. Las mamás están pendientes de los niños, nosotros los papás debemos salir a trabajar a la ciudad para conseguir el dinero necesario, pero nos gustaría generar ingresos a través de lo que tenemos en nuestra comunidad para no abandonar a nuestros hijos, así no dejar por tanto tiempo a nuestras familias por tener que ir a buscar dinero.

Recibimos algunas donaciones del Estado, pero lamentablemente eso no es suficiente para la nutrición de nuestros niños. Ellos caminan más de dos horas para llegar a la escuela, y además deben estar bien nutridos para atender las clases. Por eso los padres de familia también debemos organizarnos para llevarles carne, papa, chuño y leche para hacerles el desayuno. Todo ese trabajo lo hacemos de manera voluntaria. Son 230 niños en total.

Estoy muy agradecido con el programa “Ollas que desarrollan” por pensar en nosotros. Somos una comunidad alejada del centro de las ciudades. Estamos a más de media hora de Ollantaytambo y pocos llegan a visitarnos o a ayudarnos. Estamos muy unidos y muy agradecidos. Gracias a nombre de toda la comunidad, niños y niñas, por apoyarnos. Sabemos que podemos progresar, solo necesitamos una mano amiga para dar el primer empujón.

Daniel Machaca Yupanqui

Presidente de la comunidad campesina originaria de Patacancha